5/15/2009

¡Queremos paz!

¡Queremos paz!
Dicen que quieren paz
con estampitas en la ventana nos dicen: ¡Queremos paz!

Quieren paz, ellos, 
los mismos que cargan las escopetas,
ellos, los que defienden el hambre de los otros
¡Quieren paz!
que les demos paz

Esa paz de brazos caídos
que dispara a la cara 
de los niños que lloran
por el dolor que da el hambre

¡Queremos paz! nos dicen 
mientras piden pena de muerte
y matan al que abre la boca
al que canta verdades

Quieren la paz... 
paz de nosotros
paz de olvido, 
resignada paz.

Dicen que quieren paz
con estampitas en la ventana nos dicen: ¡Queremos paz!
Pero esa paz que ellos quieren
no la tendrán de nosotros

¡Queremos paz! 
nos dicen con estampitas...

-El día vendrá
Respondemos nosotros 

5/10/2009

FINAL DEL TANGO


“Lastima bandoneón, mi corazón

tu ronca maldicion maleva

tu lagrima de ron me lleva

hasta el hondo bajo fondo

donde el barro se subleva”…

Por el círculo sin mugre en la ventana, se cuela hasta la barra en el barsito el único rayo de sol que entra, reminiscencia luminosa de realidad que pesa sobre la nuca de los espectros asistentes a la escena.

Rasguña el bandoneón por nota el aire, perfume a ron añejo que se estanca en las manos, en los vasos y los zapatos que acuden, algunos a olvidar, y otros para recordar.

Sobre la barra, en el extremo bajo que forma la línea de luz pendiente en el cristal, un hombre yace recostado con los ojos inmóviles abiertos, anacrónico vestido con traje y sombrero a lo Gardel, evidencia de una promesa que arrancó al tiempo.

…“Ya se, no me digas tenés razón

la vida es una herida absurda

y es todo, todo tan fugaz

que es una curda, nada mas

mi confesión”…

No se mueve. Si pudiéramos acercarnos escucharíamos no su respirar, sino los últimos latidos que no por últimos son quedos, palpitando bajo el bolsillo izquierdo de aquel saco negro a rayas blancas que en su interior resguarda aquella única foto: la de la morochita de sonrisa brava que hace tantos años vio morir a tiros por la espalda, aquella que al caer violentamente contra el suelo con diez balas en el cuerpo, cayó guardando en el bolsillo izquierdo de su pantalón una foto, de aquel hombre que hoy muere en una curda.

…”Contame tu condena

decime tu fracaso

no ves la pena que me ha herido?

y hablame simplemente

de aquel amor ausente

tras un retazo del olvido

Ya se que me hace daño

yo se que me lastimo

llorando mi sermón de vino

pero es el viejo amor

que tiembla, bandoneón

y busca en el licor que aturda

la curda que al final

termine la función

corriendole un telón

al corazón”...

Y era primavera y era porteña la noche de aquel barrio vestido por la fiesta. Y era aquella una morochita sonriente, de mirada honda y con cabello oscuro, largo y liso. Y era ella de quien le habían contado andaba en armas y había hombres que preguntan y vigilan, y de la que algunos decían que si la estaban buscando “algo habría hecho”, pero que nadie de aquel barrio, tan distinto de los que él frecuentaba, había delatado.

Y fue aquella vez en que todo lo llenaba el violeta claro de la flor Jacaranda, que sonaba Billy Cafaro con aquella canción en que confezaba su amor a una marcianita.

Era de noche y él con su disfraz a lo Gardel, escuchó a sus espaldas la voz de ella que gritaba:

-¡Ché, Carlitos!, y a Lepera ¿Dónde lo dejaste?

Y él que era jóven y andaba enamorado de la morochita monto, la de los jeans y las sandalias, había prometido al dios en que creía que vestiría el traje del ídolo tanguéro si hacía que ella lo mirara.

- ¡El día que me quieras, no habrá más que armonía!

Había respondido él y entonces todo lo demás fue ocurriendo, incluido el intercambio de fotos.

…”Un poco de recuerdo y sinsabor

gotea tu rezongo lerdo

marea tu licor y arrea

la tropilla de la zurda

al volcar la ultima curda”...

La vio caer contra el concreto, la vió escondido, tragando cada grito como un vomito mortal que le pudrió la sangre en los años que vinieron.

Al principio lo mejor era no hablar decían los amigos, tampoco era que a él le dieran muchas ganas. Después vinieron los años de la falsa “democracia”, pero el silencio y la agonía eran irreversibles. Tenía gravado el recuerdo y la memoria que nunca se va y que se mantiene y puede ser fúsil y uno elige hacia que lado dispara y é ya había elegido y apuntaba hacia su cara.

Era de día y caía el sol sobre su cuerpo y por fin el aire se detuvo y  por último escucho:

…”Cerrame el ventanal, que arrastra el sol

su lento caracol de sueño

no ves que vengo de un pais

que esta de olvido siempre gris

tras el alcohol”…

 

Y el tango se acabó.

 

5/05/2009

Morir lo que se dice morir

Uno se puede morir despacito, sin apuros, como si no fuese apremiante, mucho menos necesario.
Morirse, uno puede hacerlo sin que nadie, ni siquiera uno lo note...
Nos rompemos para volver a ser párvulos
y entonces sí: el sol, la lluvia, la luz, las letras, ¡qué maravilla!
Uno puede elegir, sabiendo que el secreto es de elección, morir en secreto
o
gritarlo escandalosamente, 
porque la vida es la cuenta regresiva
de un reloj que uno se construye y maquilla
para que
ese reloj
sea 
la vida misma.

2/23/2009

¿La última y me voy?

Creo que ya no voy a escribir más... no se si tiene sentido, si vale la pena, o si solamente contribuyo a generar más ciberbasura. Por seguro en este instante eso estoy haciendo 
¿Será ésta la última y ya me voy?
Probablemente que sí.
Aunque nunca se sabe.

7/25/2008

JUICIO Y CASTIGO... POR FIN

OJALA QUE UNA PLAGA NOS INVADA, QUE LLEGUE A TODOS LADOS, QUE ENTRE POR LAS PUERTAS DE LOS JUECES INAMOMIBLES, AQUELLOS QUE NO HAY FORMA DE INDUCIRLOS A HACER JUSTICIA.
QUE SE HAGA LLAVE EN CÁRCELES HABITADAS POR PRESOS POLÍTICOS, EN LOS CENTROS CLANDESTINOS DE DETENCIÓN.
QUE LA ALEGRÍA SEA DURADERA... QUE SIGAMOS LUCHANDO PARA QUE UN DÍA ESTA SEA LA MÁS CÓMUN DE LAS RESOLUCIONES: LA DE UNA JUSTICIA VERDADERA.
¡JUICIO Y CASTIGO A LOS RESPONSABLES Y SUS COMPLICES!
NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS.
A DONDE VAYAN LOS IREMOS A BUSCAR.

5/15/2008

Inconsciente suspiro

Eres
La Palabra
exacta

que
se
me
escapa

nocturna por la boca

4/28/2008

AHORA SI ADIÓS ABUELITA



27abril2008

Abuelita:
Hay tantas cosas que ya no te dije. Por ejemplo: lo mucho que me gustaba tú pastel de plátano (sé que lo sabías); ¡Lo que llegó a enternecerme aquella vez que me dijiste que seguías amando al abuelo y que él era la estrella que más brillaba en el cielo y te miraba!; o también la importancia que tiene para mí que de chica cuando no podía dormir, asustada por las brujas, te quedaras en mi cama hasta que durmiera; o la vez hace no tanto que con el corazón hecho pomada me metí a tu cuarto de madrugada, entonces me abrazaste y cuidaste hasta que también pude dormir.
Es por ti que en gran medida jugué al futbol y me gustaba al volver cada partido, recientemente los domingos, oirte preguntar como me fue.
Una vez soñaste que tu mamá y tus hermanos estaban en una mesa (como sabes yo sueño mucho, en eso nos parecemos). Había un lugar libre: el tuyo, pero tu mamá, la bisabuela Rufina te detenía, aún no era tiempo.
Yo no creo en dios, tú si lo hacías y solo por hoy me permito imaginar que si existe todo eso, y al hacerlo te puedo ver sentándote a la mesa, sonríes y está el abuelo Alejandro también, y el tio Horacio, y Caito y Marcos. Todos comen ñoquis, por que casi es 29. No te duele nada, ves bien, tienes La Jornada y sabes que estamos y estaremos bien. Sabes, como si lo supiste, que te amamos todos mucho, todos los que te conocimos, por que fuiste una gran mujer. Espero que siempre te hayas enorgullecido de eso: ¡Cuantos te han amado! Y lo supiste.
Te extrañare infinitamente. Aprendí tus dichos, haré tus brindis y recordaré con orgullo tus enseñanzas, chistes y dichos.
Como cada noche te digo: Te quiero mucho abuelita, y tú me respondes: Con los ojos que me ves te miro.

Tu Valecita.